Había despertado tan feliz que sentía que nada podría acabar con esa
felicidad y menos la escuela, me levante y entre a bañarme, sentía como
el agua relajaba cada musculo de mi cuerpo, me quede un rato más en la
ducha para seguir relajándome; al salir fui directo a mi ropero me puse
unos jeans y una blusa blanca con un dibujo de Snoopy y un letrero de
love junto con mis amados converse.
Tome mi mochila y mi
comida saliendo a la parada del camión, como siempre llegue antes que
Eleazar así que le aparte el asiento a un lado mió, tardo algunos
minutos en llegar pero como ya se le ha vuelto costumbre me saludo
haciéndome cosquillas, sabía perfectamente que no me gustan mucho las
cosquillas y lo usaba en mi contra cada que podía; estuvimos platicando y
haciendo bromas durante el camino.
Eleazar ¡ya! - dije
entrecortadamente, si no me hacía reír se ponía a hacerme cosquillas
pero no me daba tregua - ¡tu quieres matarme! déjame respirar- tomó una
gran cantidad de aire.
¡No! morirás de cosquillas- dijo haciéndome más cosquillas.
Termine sentándome en el
pasillo del camión, agradecía que era el camión de la escuela y no
había más personas aparte de los de la escuela o hubiéramos golpeado a
alguien e incluso pensarían que estoy muriendo o estoy loca por culpa de
Eleazar, algunos del camión ya lo creían pero no me importaban mucho
sus pensamientos.
Las clases pasaron muy
rápido y me quedaban varias horas para volver a mi casa, había salido
temprano de clases pero aunque eso es bueno, lo único malo es que el
camión solo venía a cierta hora y no había otro; estaba leyendo la tarea
que nos habían dejado cuando mi celular comenzó a vibrar en la mesa.
- ¿Eleazar?- mi voz era dudosa se suponía que estaba en clases y no podía llamarme ¿paso algo?
- Hola Lucy ¿que haces?
- Estoy en la biblioteca ¿y tu?
- Nada, ya salí - se escuchaba ruido de fondo y como alguien le daba un sape para después decirle que se apurara.
- ¡GENIAL! ¿quieres venir o vamos a esperar el camión?
- Ven, no quiero caminar hasta allá.
-¡¡¡¡Flojoooooo!!!!-
casi grite al Teléfono, no me importo estar en la biblioteca y que
pudieran callarme o sacarme, de todos modos ya me iba y siempre sucedía
lo mismo. Colgué la llamada antes de que pudiera decirme algo más, de
todos modos me pelearía en cuanto me viera, cerré mi libro, tome mis
cuadernos junto con el libro y camine hacía la salida, me daba flojera
tener que recorrer toda la universidad yo sola pero me inventaría algo
para entretenerme, no se ni por que le dije que íbamos a esperar el
camión si él estaba en su salón aun y era menos caminar a la biblioteca
que al estacionamiento pero así de flojo era mi amigo; guarde todo en mi
mochila y comencé mi largo recorrido, saque mi celular para poner
música y hacer más entretenido el camino pero vi varios mensajes que
conteste rápido, mientras caminaba tuve la gran idea de subirme a la
barda que rodeaba el pasillo hasta el estacionamiento, tenía tiempo de
no hacerlo y aun me quedaba mucho recorrido; estaba por llegar al
estacionamiento aun caminando por la barda cuando Eleazar me vio y
corrió para intentar bajarme.
- Mensa te vas a caer de nuevo - decía mientras intentaba tomar mi mano y bajarme.
- ¡No Eleazar déjame
terminar! vengo desde la biblioteca caminando la barda y no me a pasado
nada, más bien harás que me caiga por tu culpa - esquivaba sus manos
para poder seguir caminando y terminar la barda.
- Vamos Lucy, mínimo
dame la mano para saber que no te caerás - dijo haciendo pucheros, sabía
que no podía resistirme a su cara de puchero, se veía tan jodidamente
tierno cuando hacía esa cara.
- Esta bien Eleazar - me
rendí tendiéndole mi maño - pero deja de hacer esa cara que sabes que
no puedo resistirla - vi como sonreía triunfante haciendo que me
arrepintiera en ese preciso momento de haber aceptado.
Seguí caminando sobre la
barda con Eleazar a un lado tomando mi mano y se sentía tan bien estar
así, me sentía una niña de nuevo, es por que pareces una niña Lucy,
estas sobre una barda caminando desde el otro extremo de la escuela y
ahora tienes a tu mejor amigo tomando tu mano para que no te lastimes si
te caes de la barda como si fuera tu papá... y eso amigos míos es mi mente atacándome en vez de apoyarme diciendo que no soy una niña sino toda una adulta madura.
Llegamos al
estacionamiento y con ello al final de la barda quería brincar pero
Eleazar me ganó y me tomó de la cintura ayudándome a bajar, hice un
puchero por no haberme dejado brincar pero justo cuando mis pies tocaron
el suelo sentí su aliento muy cerca de mi rostro, estaba a escasos
centímetros de mis labios, miró mi puchero y sonrió.
-No dejaría que
brincaras- dice sonriente mientras me abraza por la cintura, mi puchero
desapareció con ese gesto tan suyo mientras le devolvía el abrazo
recostando mi cabeza en su pecho- ahora vamos que no ha de tardar el
camión o que la fila crezca- me toma de nuevo de la mano entrelazado
nuestros dedos y caminamos a la fila del camión dejando mi mochila y
sentándonos en una mesa con nuestros amigos.
Siempre me decían que
parecíamos novios y siempre negaba que había algo más que una amistad
entre nosotros por que era cierto sólo éramos mejores amigos, le tengo
mucho cariño y es de las pocas personas que conocen gran parte de mi
vida y mis debilidades, siempre sabía como alegrarme... como también es
de las pocas personas que permito estén tan cerca de mi.
-Lucy ¿puedes venir?-
ese era Raúl, era mi amigo pero él no era amigo de Eleazar, nunca he
entendido porque no pueden llevarse bien, probablemente me llamaba para
molestar a Elezar o realmente quería decirme algo importante, me desago
del brazo de Eleazar que me rodeaba los hombros y camino hacia la mesa
donde esta Raúl.
-Hola Raúl- lo saludo y el besa mi mejilla esto es nuevo.
-Hola Lucy- Sonríe haciéndome sentir un poco tranquila- ¿sabes algo del camión?
Niego levemente, era lo
que todos habían estado preguntando desde hace 1 hora y nadie sabíamos
que había pasado con nuestro camión.
-A este paso nos
quedaremos a dormir en la Universidad- vuelve a sonreír y le devuelvo la
sonrisa; me quedé un rato más con él pero la platica terminó pronto y
regrese con Eleazar, no me dio tiempo de sentarme cuando me abrazó y
besó mi mejilla.
-Eleazar no seas
posesivo, déjame sentar, estoy cansada y tengo frío- dije haciendo un
puchero que esperaba funcionará y me dejará sentarme. Me soltó levemente
pero no lo suficiente para poder sentarme, colocó sus manos en mi
cintura y me dio media vuelta para abrazarme por la espalda.
-¿Aún tienes frío?- susurro en mi oído haciendo que me estremeciera. Negué levemente con mi cabeza disfrutando del abrazo.
El camión ya había
tardado más de 1 hora y media, parecía que nos habían abandonado en la
Universidad, estaba aburrida y quería caminar; giré un poco mi rostro y
comencé a soplar en el cuello de Eleazar para que me hiciera caso, aun
no me soltaba de su abrazo y me sentía muy bien así pero quería caminar,
me estaba aburriendo de esperar el camión.
-Lucy no me hagas eso,
sabes que no me gusta- dijo bajando su mirada en mi dirección, sonreí
maliciosa y luego traté de girar lo cual me lo permitió.
-Estoy aburrida Eleazar, vamos a caminar un poco en lo que llega el camión, ¡Por favor!
-Esta bien, vamos ¿a
donde quieres ir?- preguntó soltando el abrazo y tomando mi mano. Sonreí
victoriosa y alegre de acabar con el enfado de estar en un mismo lugar.
- Al árbol que esta al
lado de las oficinas, no esta lejos y podremos ver cuando llegué el
camión- comenzó a caminar en la dirección que le dije negando levemente
con la cabeza ante mi idea pero aún así aceptándola.
Cuando llegamos solté mi
mano de la de Eleazar y corrí a sentarme en una de las ramas del árbol,
escuché la risa de Eleazar y cuando estuve en mi lugar lo mire
amenazante por haberse burlado de mi, estaba a pocos pasos de mi con sus
manos en los bolsillos de sus jeans negros, sus favoritos y que para
favor de él le favorecían, mordí un poco mi labio inferior al mirar lo
bien que se veía.
-No hagas eso Lucy- en
ese momento devie mi mirada hasta su rostro y me di cuenta de que miraba
mis labios, en ese momento deje de morder mi labio y el dirigió su
mirada a mis ojos, sonríe con malicia al saber que había encontrado una
nueva tortura para mi amigo.
-¿Qué no quieres que
haga?- vi como volvía a dirigir su mirada a mis labios y sonríe de
nuevo- ¿te refieres a esto?- y antes de que hiciera un movimiento más
volví a morder mi labio sin dejar de ver su mirada sobre mis labios; se
acercó un paso a mi al tiempo que lamia sus labios y yo dejaba de morder
mi labio, dio 2 pasos más hasta quedar frente a mi con mis rodillas
sobre su abdomen, rodeó mi cintura y me acerco un poco a él.
-Si, a eso me refería pequeña malvada- dijo antes de hacerme cosquillas.
-Eleazar harás que me caiga del árbol- me tomé fuerte de su playera sin soltarlo ni un minuto.
-Esta bien, ya te dejo
en paz- dejó de hacerme cosquillas volviendo a abrazarme, le devolví el
abrazo.
No habían pasado ni 10 minutos cuando notamos que el camión
estaba en la entrada de la Universidad- vamos pequeña, debemos volver a
casa- al terminar su frase hizo presión sobre mi cintura y me bajo del
árbol sin soltar nuestro abrazo; no quería moverme, estaba muy cansada,
levante mi rostro para mirarlo y usar de nuevo mi puchero para que me
llevará de caballito pero al hacerlo me topé con su rostro a escasos
milímetros del mío, sentía su respiración en mi rostro y como iba
acercándose cada vez más hasta que unió nuestros labios en un suave
beso, llevo su mano izquierda a mi cabello profundizando más el beso.