jueves, 7 de agosto de 2014

Ángel Guardián



Capítulo 11

-Seguimos- dijo Tri quitándonos los micrófonos y dándole uno a Seth, decidí ir a la cocina por un vaso de agua sentía mi garganta seca, sentí como alguien me seguía pero en ese mismo momento timbraron, llego la pizza- pensé, olía riquísima, llegue a la cocina, cogí 4 vasos y 4 platos, y los lleve a la sala, había escuchado como cantaban Seth y Trina pero también escuchaba “¿Dónde aprendieron a cantar Step y Trevor? La última vez que los oí termine riéndome de lo mal que lo hacían” “woow no creí que Step tuviera tan bonita voz” “me recuerda mucho a Stephanie, pero no puede ser ella son tan diferentes, ella no puede ser mi amiga… esperen de quien es esa voz… estoy loco como puedo escuchar la voz de mi hermana y sus amigos en mi cabeza, estoy loco”

¿Voces? Eran las voces de mis amigos, ¿pero porque los escuchó en mi cabeza?

¿Tú también? Así que no estoy loco… pero sí que digo no debe oírme…

¿Cómo que si yo también? Tu eres quien dijo que estabas loco por escuchar voces en tu cabeza y ahora también me quieres tachar de loca además yo no sé porque los escucho quizás me di un golpe de camino a la sala…

No lo creo porque me acabas de contestar ¿por cierto como logras bloquear los pensamientos de ese par? Se está volviendo un poco incómodo saber lo que piensan

Yo no oigo nada masque a ti y te repito yo no los bloque no sé cómo es posible que te oiga.

-Chicos ¿no van a comer?- dijo Seth interrumpiendo mi discusión con Trevor. Era extraño poder leer sus mentes.

-Si- dijimos a la par, nos sentamos en la sala a comer, Trina ya había quitado el karaoke y había puesto una película pero no le preste la más mínima atención ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué puedo escuchar los pensamientos de los demás? ¿Cómo es que logre hacer eso?- mil preguntas pasaban por mi cabeza pero ninguna tenía respuesta, al menos había logrado dejar de escuchar lo que pensaban los chicos.

-Este… chicos… yo creo que mejor me voy a mi habitación estoy un poco cansada- les dije después de un rato sin obtener respuestas y dándole vueltas a las mismas preguntas, me levante del sillón en el que estaba sentía la mirada de todos sobre mí pero nadie decía nada, al menos no en voz alta.

“¿se sentirá mal?” “¿Qué le estará pasando a Step? Lleva toda la tarde despistada, ya le preguntare luego que le pasa” “¿se ira por la discusión que tuvimos hace rato?”

Creí que ya no podía leerles la mente- pensé. Llegue a mi habitación y me aventé en la cama mirando al techo.

-¿Qué rayos me está pasando? ¿Por qué puedo leer las mentes?- pregunte como si así fuese a obtener alguna respuesta, sabía que era absurdo las respuestas no caen del cielo, en ese momento una ráfaga de aire entro por el balcón de la habitación haciendo que algunos papeles incluyendo el sobre que encontré sobre una de las cajas salieran volando de su lugar, me levante resignada y me acerque a recoger los papeles, los levante, los puse sobre la mesita de noche, vi el sobre con detenimiento, algo dentro de mí me decía que ahí podría encontrar respuestas a mis dudas, lo tome entre mis manos estaba un poco pesado y salí al balcón. Al salir otra brisa azoto en mi rostro no era fría era cálida, era como recibir un abrazo y sentirte protegida, a salvo, sin preocupaciones, sin miedo, justo como me había pasado hace unas semanas, abrí el sobre y vi que era de Frida y Nicolás.

“Querida Stephanie.

Sabemos que no eres biológicamente nuestra hija pero te queremos como tal, el día que te encontramos pensamos en adoptarte, tiempo después llego Annette o Anne como sueles llamarla a nuestras vidas, creíamos que al fin teníamos la familia que tanto habíamos querido tener pero todo eso cambio el día que Anne y tu descubrieron que no eras nuestra hija, nos duele dejarte aquí pero sabemos que es tu elección y que quieres saber más de tu familia biológica, te apoyaremos en todo lo que decidas.

Creemos que es momento de entregarte algo que tenías puesto el día que te encontramos, está en el sobre, creemos que es de tus padres biológicos, esperamos que te sirva para saber más de ellos, lamentamos no poder ser de más ayuda pero nunca supimos de ellos.

Te quieren Nicolás y Frida”
Saque del sobre el collar que mencionaban en la carta, el collar tenía una piedra roja en forma de corazón y unas alas alzadas hacía arriba, parecía que volaba, me puse el collar, era lo único que tenía para poder encontrar a mi familia, a mis padres biológicos, al ponerme el collar una nueva brisa azoto, pero esta vez era fría, no me sentía protegida, tenía miedo, me sentía sola, algo había cambiado en tan solo unos minutos, me abrase tratando de calmar el frío que sentía. Algo o alguien mejor dicho interrumpió mis pensamientos.

¿Estará dormida? ¿Le molestara encontrarme en su recamara al despertar? Joder ¿desde cuando me interesa lo que piense?”

Desde que piensas que soy Stephanie tú amiga, la cual te informo s….

Así que leyendo los pensamientos de los demás heeee???

Por milésima vez yo no sé de lo que me hablas simplemente sé que puedo mantener conversaciones mentales contigo y leer de vez en cuando los pensamientos de mis amigos y a todo esto ¿Qué querías?

Saber qué te pasa, sé que no nos conocemos pero siento conocerte de años es extraño y más la conversación que estamos teniendo.

Aunque me costara admitirlo tenía razón era extraña la conversación que teníamos, seguía en el balcón abrazándome, la sensación de estar sola, desprotegida y el miedo no habían desaparecido aun, había dejado de escuchar los pensamientos de Trevor, no sabía si eso era bueno o malo. Lo más probable es que se haya ido- pensé esperando que nadie me oyera, en ese momento sentí como unos brazos rodeaban mi cintura, del susto di un brinco, lentamente me di vuelta para encontrarme a Trevor, el simple abrazo había logrado que el frío, el miedo, la soledad desaparecieran haciéndome sentir en casa, protegida, que pertenecía a ese lugar sus brazos, junto a él. Esto es ridículo, ¿por qué me voy a sentir así con Trevor? es mi amigo de la infancia, no puedo estar enamorada de él, tengo años de no verlo…

-¿Te encuentras bien?- la voz de Trevor interrumpió mis pensamientos haciéndome recordar que seguía abrazándome, quería apartarlo pero me sentía tan bien así que deseche la idea.

-Si… yo solo… pensaba- titubee.

-¿Segura? Porque te notas triste y distraída- me dijo igual de observador que Tri- pensé.

-Si estoy bien, solo pensaba en lo que ha pasado últimamente- le sonreí tratando de parecer segura, era cierto que todo había pasado de golpe pero no el que estuviera pensando en eso precisamente, mientras leía la carta por mi mente seguían pasando las mismas preguntas.

-Está bien- dijo no muy convencido, sí que me conoce pero aun no me recuerda. – espera ¿Cómo que te conozco pero no te recuerdo? Explícate- pregunto. Mierda me escucho. – Te sigo oyendo- dijo escondiendo una sonrisa en sus labios, quería parecer serio. Me separe a regañadientes de él y me senté en la cama, me siguió y se sentó a mi lado.

-Veras yo soy Stephanie…

-Si sé que te llamas Stephanie y eres la amiga de mi hermana ¿pero qué tiene que ver eso con que te conozca y no te recuerde?- me interrumpió.

-No me interrumpas quieres- le dije unas octavas más alto, tome aire y continúe- me refería a que me conoces desde niño, eras mi amigo, siempre venía a jugar contigo y Tri- hice una pausa para ver su reacción parecía sorprendido, feliz, pensativo, su rostro era una mezcla de emociones pero al final vi como sonreía.

-¿Quieres decir que eres esa niña molesta con la que jugaba y siempre terminábamos compitiendo por todo?- me pregunto, pero antes de que pudiera decir algo continuo- estas mintiendo Tri me dio el número de Stephanie y la dirección de su trabajo…

-¿Por qué no pruebas llamarla?- le propuse, dudo pero accedió a llamarla, saco su celular y marco el número, segundo después mi teléfono empezó a sonar, en la pantalla aparecía el número no recordaba ese número así que lo mire pero no pude reconocer la mezcla de emociones que era su rostro en ese momento, corto la llamada.

-Me vengare de Tri por no decirme la verdad, creo entender porque su sonrisa y mirada cuando sugirió lo del karaoke- dijo en un susurro pero logre escucharlo- y a todo esto… no es que quiera que te vayas ni nada de eso… pero…- note que le costaba decírmelo probé suerte con su mente.

Joder porque me cuesta tanto preguntarle el motivo de que se quede en la casa, no quiero que se vaya pero me mata la curiosidad. No pude detener las carcajadas al leer su propio dilema.

-Venga ¿qué es tan gracioso? Que yo sepa nadie ha contado un chiste- dijo.

-No me río de un chiste, me río de ti, más bien de tus pensamientos- dije volviendo a reír a carcajadas.

-Así que sigues leyendo mis pensamientos heeee?- me miro pícara y malvadamente, su mirada me asusto un poco.

¿Qué pensara hacer? - me pregunte.


Ya lo veras, había olvidado que también podía leer los pensamientos, era extraño ninguno sabía porque podíamos hacerlo, vi cómo se levantaba de la cama y se ponía frente a mí, aún mantenía su sonrisa y mirada pícara.

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uuuh ¿qué hará Trevor con Stephanie? bueno eso no se los puedo responder pero quiero saber que creen que hará, comenten plis, besos

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