Capítulo 11
-Seguimos- dijo Tri
quitándonos los micrófonos y dándole uno a Seth, decidí ir a la cocina por un
vaso de agua sentía mi garganta seca, sentí como alguien me seguía pero en ese
mismo momento timbraron, llego la pizza-
pensé, olía riquísima, llegue a la cocina, cogí 4 vasos y 4 platos, y los
lleve a la sala, había escuchado como cantaban Seth y Trina pero también
escuchaba “¿Dónde
aprendieron a cantar Step y Trevor? La última vez que los oí termine riéndome
de lo mal que lo hacían” “woow no creí que Step tuviera tan bonita voz” “me
recuerda mucho a Stephanie, pero no puede ser ella son tan diferentes, ella no
puede ser mi amiga… esperen de quien es esa voz… estoy loco como puedo escuchar
la voz de mi hermana y sus amigos en mi cabeza, estoy loco”
¿Voces? Eran las voces de mis
amigos, ¿pero porque los escuchó en mi cabeza?
¿Tú también? Así que no estoy loco…
pero sí que digo no debe oírme…
¿Cómo que si yo también? Tu eres
quien dijo que estabas loco por escuchar voces en tu cabeza y ahora también me
quieres tachar de loca además yo no sé porque los escucho quizás me di un golpe
de camino a la sala…
No lo creo porque me acabas de
contestar ¿por cierto como logras bloquear los pensamientos de ese par? Se está
volviendo un poco incómodo saber lo que piensan
Yo no oigo nada masque a ti y te
repito yo no los bloque no sé cómo es posible que te oiga.
-Chicos ¿no van a
comer?- dijo Seth interrumpiendo mi discusión con Trevor. Era extraño poder
leer sus mentes.
-Si- dijimos a la
par, nos sentamos en la sala a comer, Trina ya había quitado el karaoke y había
puesto una película pero no le preste la más mínima atención ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué puedo
escuchar los pensamientos de los demás? ¿Cómo es que logre hacer eso?- mil
preguntas pasaban por mi cabeza pero ninguna tenía respuesta, al menos había
logrado dejar de escuchar lo que pensaban los chicos.
-Este… chicos… yo
creo que mejor me voy a mi habitación estoy un poco cansada- les dije después
de un rato sin obtener respuestas y dándole vueltas a las mismas preguntas, me
levante del sillón en el que estaba sentía la mirada de todos sobre mí pero
nadie decía nada, al menos no en voz alta.
“¿se sentirá mal?” “¿Qué le estará
pasando a Step? Lleva toda la tarde despistada, ya le preguntare luego que le
pasa” “¿se ira por la discusión que tuvimos hace rato?”
Creí que ya no podía leerles la mente- pensé. Llegue a mi habitación y me aventé en la cama mirando al techo.
-¿Qué rayos me está
pasando? ¿Por qué puedo leer las mentes?- pregunte como si así fuese a obtener
alguna respuesta, sabía que era absurdo las respuestas no caen del cielo, en
ese momento una ráfaga de aire entro por el balcón de la habitación haciendo
que algunos papeles incluyendo el sobre que encontré sobre una de las cajas
salieran volando de su lugar, me levante resignada y me acerque a recoger los
papeles, los levante, los puse sobre la mesita de noche, vi el sobre con
detenimiento, algo dentro de mí me decía que ahí podría encontrar respuestas a
mis dudas, lo tome entre mis manos estaba un poco pesado y salí al balcón. Al
salir otra brisa azoto en mi rostro no
era fría era cálida, era como recibir un abrazo y sentirte protegida, a salvo,
sin preocupaciones, sin miedo, justo como me había pasado hace unas semanas,
abrí el sobre y vi que era de Frida y Nicolás.
“Querida Stephanie.
Sabemos que no eres
biológicamente nuestra hija pero te queremos como tal, el día que te
encontramos pensamos en adoptarte, tiempo después llego
Annette o Anne como sueles llamarla a nuestras vidas, creíamos que al fin
teníamos la familia que tanto habíamos querido tener pero todo eso cambio el
día que Anne y tu descubrieron que no eras nuestra hija, nos duele dejarte aquí
pero sabemos que es tu elección y que quieres saber más de tu familia
biológica, te apoyaremos en todo lo que decidas.
Creemos que es momento de
entregarte algo que tenías puesto el día que te encontramos, está en el sobre,
creemos que es de tus padres biológicos, esperamos que te sirva para saber más
de ellos, lamentamos no poder ser de más ayuda pero nunca supimos de ellos.
Te quieren Nicolás y Frida”
Saque del sobre el collar que mencionaban en la carta, el collar tenía
una piedra roja en forma de corazón y unas alas alzadas hacía arriba, parecía
que volaba, me puse el collar, era lo único que tenía para poder encontrar a mi
familia, a mis padres biológicos, al ponerme el collar una nueva brisa azoto,
pero esta vez era fría, no me sentía protegida, tenía miedo, me sentía sola,
algo había cambiado en tan solo unos minutos, me abrase tratando de calmar el
frío que sentía. Algo o alguien mejor dicho interrumpió mis pensamientos.
“¿Estará dormida? ¿Le molestara encontrarme
en su recamara al despertar? Joder ¿desde cuando me interesa lo que piense?”
Desde que piensas que soy Stephanie
tú amiga, la cual te informo s….
Así que leyendo los pensamientos de
los demás heeee???
Por milésima vez yo no sé de lo que
me hablas simplemente sé que puedo mantener conversaciones mentales contigo y
leer de vez en cuando los pensamientos de mis amigos y a todo esto ¿Qué
querías?
Saber qué te pasa, sé que no nos
conocemos pero siento conocerte de años es extraño y más la conversación que
estamos teniendo.
Aunque me costara
admitirlo tenía razón era extraña la conversación que teníamos, seguía en el
balcón abrazándome, la sensación de estar sola, desprotegida y el miedo no
habían desaparecido aun, había dejado de escuchar los pensamientos de Trevor,
no sabía si eso era bueno o malo. Lo más
probable es que se haya ido- pensé esperando que nadie me oyera, en ese
momento sentí como unos brazos rodeaban mi cintura, del susto di un brinco,
lentamente me di vuelta para encontrarme a Trevor, el simple abrazo había
logrado que el frío, el miedo, la soledad desaparecieran haciéndome sentir en
casa, protegida, que pertenecía a ese lugar sus brazos, junto a él. Esto es ridículo, ¿por qué me voy a sentir
así con Trevor? es mi amigo de la infancia, no puedo estar enamorada de él,
tengo años de no verlo…
-¿Te encuentras
bien?- la voz de Trevor interrumpió mis pensamientos haciéndome recordar que
seguía abrazándome, quería apartarlo pero me sentía tan bien así que deseche la
idea.
-Si… yo solo…
pensaba- titubee.
-¿Segura? Porque te
notas triste y distraída- me dijo igual
de observador que Tri- pensé.
-Si estoy bien,
solo pensaba en lo que ha pasado últimamente- le sonreí tratando de parecer
segura, era cierto que todo había pasado de golpe pero no el que estuviera
pensando en eso precisamente, mientras leía la carta por mi mente seguían
pasando las mismas preguntas.
-Está bien- dijo no
muy convencido, sí
que me conoce pero aun no me recuerda. – espera ¿Cómo que te conozco
pero no te recuerdo? Explícate- pregunto. Mierda me escucho.
– Te sigo oyendo- dijo escondiendo una sonrisa en sus labios, quería
parecer serio. Me separe a regañadientes de él y me senté en la cama, me siguió
y se sentó a mi lado.
-Veras yo soy
Stephanie…
-Si sé que te
llamas Stephanie y eres la amiga de mi hermana ¿pero qué tiene que ver eso con
que te conozca y no te recuerde?- me interrumpió.
-No me interrumpas
quieres- le dije unas octavas más alto, tome aire y continúe- me refería a que
me conoces desde niño, eras mi amigo, siempre venía a jugar contigo y Tri- hice
una pausa para ver su reacción parecía sorprendido, feliz, pensativo, su rostro
era una mezcla de emociones pero al final vi como sonreía.
-¿Quieres decir que
eres esa niña molesta con la que jugaba y siempre terminábamos compitiendo por
todo?- me pregunto, pero antes de que pudiera decir algo continuo- estas
mintiendo Tri me dio el número de Stephanie y la dirección de su trabajo…
-¿Por qué no
pruebas llamarla?- le propuse, dudo pero accedió a llamarla, saco su celular y
marco el número, segundo después mi teléfono empezó a sonar, en la pantalla
aparecía el número no recordaba ese número así que lo mire pero no pude
reconocer la mezcla de emociones que era su rostro en ese momento, corto la
llamada.
-Me vengare de Tri
por no decirme la verdad, creo entender porque su sonrisa y mirada cuando
sugirió lo del karaoke- dijo en un susurro pero logre escucharlo- y a todo
esto… no es que quiera que te vayas ni nada de eso… pero…- note que le costaba
decírmelo probé suerte con su mente.
Joder porque me cuesta tanto
preguntarle el motivo de que se quede en la casa, no quiero que se vaya pero me
mata la curiosidad. No pude detener las carcajadas al leer su propio dilema.
-Venga ¿qué es tan
gracioso? Que yo sepa nadie ha contado un chiste- dijo.
-No me río de un
chiste, me río de ti, más bien de tus pensamientos- dije volviendo a reír a
carcajadas.
-Así que sigues
leyendo mis pensamientos heeee?- me miro pícara y malvadamente, su mirada me
asusto un poco.
¿Qué pensara hacer? - me pregunte.
Ya lo veras, había olvidado que también podía leer los pensamientos, era extraño
ninguno sabía porque podíamos hacerlo, vi cómo se levantaba de la cama y se
ponía frente a mí, aún mantenía su sonrisa y mirada pícara.
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uuuh ¿qué hará Trevor con Stephanie? bueno eso no se los puedo responder pero quiero saber que creen que hará, comenten plis, besos
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uuuh ¿qué hará Trevor con Stephanie? bueno eso no se los puedo responder pero quiero saber que creen que hará, comenten plis, besos


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